miércoles, 20 de abril de 2011

20 of April.


“Él da un paso alante. Ella le sigue. La refinada melodía comenzaba a inundar el cielo de la noche, y ellos se dejaban llevar por ella, arrastrados a un irrefrenable frenesí de pasos al compás de las delicadas notas de piano. Sus reflejos les seguían danzando sobre la superficie cristalina del lago, iluminados por la luz de la luna, que les daba un romántico halo de misterio, acompañado de un suave olor emanante de los cerezos en flor que les rodeaban. Pasos entrelazados, sonrisas tímidas, y una gentil mano que se desliza por su mejilla. Ella siente cada una de sus caricias, como plumas acariciando su cuerpo, como si pudiera rozar su alma con la punta de los dedos. Lentamente, inclina su rostro hacia él, con inquietud. Cierran sus brillantes ojos dejando de hacer competencia a las más bellas estrellas al unísono, con nerviosismo. Un escalofrío recorre su columna, sus manos se entrelazan, sus pies se yerguen dejando a un lado todo lo terrenal. Sus cálidos labios se buscan, impacientes, temerosos. Y bajo la única mirada de la luna y las estrellas, se unen en completa armonía, y con el etéreo refulgir de su amor, dos corazones se hacen uno.”